
Barcelona, 4 de enero de 2026
RIPESS condena enérgicamente la grave violación de la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela que representa la reciente intrusión militar de los Estados Unidos, incluido el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, y el posterior bombardeo de Caracas y los estados de Miranda, La Guaira y Aragua. Estos actos constituyen un ataque inaceptable a la autodeterminación, la paz regional y la voluntad democrática del pueblo venezolano, y profundizan una larga historia de injerencia externa en América Latina y el Caribe.
La agresión actual no puede separarse de una larga historia de intervenciones, sanciones y presiones económicas vinculadas al control de los recursos naturales, los flujos financieros y la hegemonía regional; cada bomba lanzada es un ataque directo a los derechos humanos y a la capacidad colectiva de los pueblos para construir economías democráticas, justas y sostenibles. Estas prácticas imperiales no tienen cabida en el siglo XXI y amenazan directamente la estabilidad democrática y los derechos de la clase trabajadora de toda la región. La clase trabajadora y los sectores populares venezolanos son siempre los primeros y más afectados por los bloqueos, las sanciones y las intervenciones militares que desestabilizan la economía, destruyen puestos de trabajo y empeoran las precarias condiciones de vida. El bloqueo permanente y sistemático contra Venezuela ya ha dañado su economía, sus instituciones y el bienestar de su población, y la actual agresión militar agrava este ataque contra las comunidades y el tejido de la vida cotidiana.
RIPESS respalda plenamente y amplifica la declaración emitida por la Red Iberoamericana de Fomento a la Economía Social y Solidaria (RIFESS) sobre la situación en Venezuela y la expresión de profunda preocupación por la escalada de tensiones resultante del uso de la fuerza y las acciones armadas que afectan gravemente a la soberanía estatal, la paz regional y la estabilidad de América Latina y el Caribe, y rechaza firmemente cualquier intervención militar como forma de resolver los conflictos. Nos sumamos a los llamamientos a las organizaciones multilaterales, especialmente a las Naciones Unidas y a los mecanismos regionales, para que actúen urgentemente como garantes del diálogo, la legalidad internacional y la protección de la población civil, promoviendo soluciones políticas que respeten la soberanía y el derecho de los pueblos a la autodeterminación. Las numerosas experiencias de autoorganización socioeconómica y de lucha por la soberanía económica, comunitaria y política desde los territorios de Venezuela inspiran a movimientos de todo el mundo y demuestran que es posible otra forma de organizar la vida y la economía.
RIPESS se une a los llamamientos para:
- Cese inmediato de los bombardeos y de todas las operaciones militares contra Venezuela, y compromiso firme de todos los Estados con soluciones pacíficas, diplomáticas y multilaterales.
- Liberación inmediata del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, que han sido
secuestrados, y pleno respeto de la integridad física y los derechos de todas las autoridades políticas y
civiles. - El levantamiento de las medidas económicas coercitivas y los bloqueos que castigan colectivamente a
la población, destruyen puestos de trabajo y socavan las condiciones para la paz, la democracia y la
justicia social.
RIPESS reitera su solidaridad con la clase trabajadora venezolana y el pueblo venezolano en general, así como con todas las comunidades afectadas por la guerra, las sanciones, la deuda y los proyectos extractivos en América Latina, el Caribe y el mundo. La construcción de la paz requiere desmantelar las estructuras de dominación económica y militarismo, y avanzar hacia una economía basada en la solidaridad, la cooperación, la democracia, los derechos de trabajadorxs y el cuidado de la vida en todas sus formas.
Coordinación Intercontinental y Secretaría Ejecutiva de RIPESS


